Nigrán redobla su apuesta por el compostaje con instalaciones comunitarias

El Concello de Nigrán redobla su apuesta por el compostaje con nuevas instalaciones comunitarias que entrarán en servicio desde inicios de año. De este modo, el consistorio invirtió 17.700 euros en cuatro grandes composteros con capacidad para 1.200 litros y 3×4 metros ubicados en las huertas urbanas de Ramallosa (Plaza Carlos Casares) y Nigrán (Parque Vázquez Grela) y en los colegios públicos CEIP Humberto Juanes y CEE de Panxón, ambos con cocina propia. La inversión incluyó la impartición de charlas por parte de personal cualificado en los centros educativos del municipio para concienciar a las nuevas generaciones de la importancia de reciclar la materia orgánica y para explicarles cómo hacerlo correctamente.

“La elección de la ubicación fue atendiendo a los lugares públicos que más restos orgánicos producen, solo en el Humberto Juanes se cocina para más de mil niños”, explica el alcalde, Juan González, quien incide que el personal de la cooperativa Somos Terra que lleva las huertas urbanas municipales será el encargado de gestionarlos, excepto en el CEE de Panxón, donde quedará en las manos del propio alumnado.

Según las estimaciones realizadas, el 43% de los desperdicios que se generan son orgánicos, lo que supondría una media de 8 toneladas diarias solo en el término municipal de Nigrán. “Llevamos años tratando de instaurar en la población la cultura del compostaje, algo que en el rural se practica de manera natural en las huertas y que, queremos, se extienda a los núcleos urbanos”, explica el regidor, quien incide en que en los años pasados el Concello acercó más de 700 unidades individuales entre los vecinos que lo requirieron. “El compostaje forma parte de la denominada economía circular y de una de las estrategias locales para el desarrollo de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible), y Nigrán quiere ser un referente en este aspecto, por eso se irán instalando composteros comunales en cada parroquia”.

“Solo el 10% de lo que se echa en un compostero se transforma en compost. Y esto requiere entre 4 y 6 meses”, inciden desde la cooperativa ambiental encargada de instalarlos, donde destacan que con cada hectárea de monte quemado la tierra pierde 11 toneladas de materia orgánica, por lo que el compost resulta especialmente útil para regenerar estos espacios. “Pensemos en los incendios de 2017 en Nigrán, en lo conveniente que resulta disponer de compost para regenerar espacios”, reflexiona el alcalde.