La Xunta completa una actuación integral en el estuario del río Miño para mejorar la resiliencia climática y el paisaje

La Xunta está ultimando la ejecución de la primera intervención integral impulsada en territorio gallego en el marco del proyecto europeo Green Gap, que permitió mejorar los valores diferenciales y la resiliencia ante los efectos del cambio climático del paisaje transfronterizo estuario del Miño-Santa Tegra.

Así lo explicó esta mañana la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, quien visitó la zona para comprobar sobre el terreno los resultados de las principales actuaciones acometidas por su departamento en este corredor ecológico, perteneciente a la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal.

Con un presupuesto total de cerca de 200.000 euros, el Instituto de Estudios del Territorio (IET) asumió de forma directa la gestión de los trabajos, que un año después de su inicio están ya prácticamente finalizados, a la falta tan sólo de pequeños detalles y de la instalación de nuevos carteles y señales para optimizar la información a los visitantes que se acerquen hasta el corredor ecológico del río Miño.

Las actuaciones se ejecutaron en una superficie de alrededor de 14.000 metros cuadrados y benefician a los ayuntamientos de Tomiño, A Guarda y O Rosal. En concreto, la responsable autonómica destacó la recuperación del observatorio ornitológico de A Pasaxe, localizado en A Guarda y que en este caso sufrió una reconstrucción desde cero de la antigua instalación; y los trabajos de renovación de otro punto de avistamiento de aves de la zona, el de A Xunqueira, donde se ejecutaron labores de limpieza y se repusieron elementos dañados.

Otro de los aspectos más destacados de la intervención fue la restauración de la pasarela peatonal de la ruta circular de A Xunqueira, que originalmente era de madera y fue sustituida por una de aluminio para alargar su vida útil.

Además, Ángeles Vázquez también explicó que se llevaron a cabo labores de eliminación de especies invasoras en los tres municipios (como la acacia, la caña común y la caña de bambú, la palma canaria o la hierba de la pampa); se repusieron cierres y otros elementos protectores alrededor de ambos observatorios, y se acometieron desbroces y tareas de limpieza de elementos abandonados o árboles muertos para poder acometer el resto de trabajos programados.

Tras indicar que esta actuación integral estará completamente finalizada a finales de este año, la conselleira recordó que su ejecución fue posible gracias al proyecto Green Gap, una iniciativa liderada por Galicia a través del IET y en la que colaboran varias entidades locales, administraciones supramunicipales y entidades universitarias de Galicia y del Norte de Portugal para impulsar las infraestructuras verdes dentro del espacio transfronterizo.

Acompañada por el director del IET, Enrique de Salvador, la conselleira aprovechó la visita a la zona para subrayar la importancia de apostar por la implantación y el desarrollo en la Eurorregión de proyectos de infraestructura verde, ya que contribuyen a crear una red de espacios y elementos que mejoren la resistencia frente al cambio climático, contribuyan a la conservación de la biodiversidad y beneficien a la vez a las poblaciones vecinas.

Este es el objetivo principal con el que Galicia y el Norte de Portugal comenzaron a trabajar de la mano el año pasado a través del Green Gap, con un presupuesto global de 2,1 millones de euros financiados a través del programa europeo Interreg España-Portugal 2021-2027.

De hecho, las actuaciones visitadas esta mañana en la zona del Baixo Miño corresponden al primero de los siete proyectos piloto que se ejecutarán en el marco de esta iniciativa transfronteriza, tres de los cuales se desarrollarán en territorio gallego, siendo los otros dos un proyecto de restauración ambiental en el entorno del embalse de As Conchas, en Muíños, y otro destinado a la creación de bandas de vegetación autóctona de masas forestales continuas en montes vecinales de Pontevedra.