La IV Asamblea de la CIG-Industria de Vigo reeligió hoy a Xulio Fernández Alonso como secretario comarcal después de que su candidatura recibiera 52 votos a favor y 1 en blanco. En el proceso celebrado en el local del sindicato también se escogieron las personas representantes de la federación en los distintos organismos.
La Ejecutiva comarcal, a la que concurrió una única lista de consenso, sumó 53 votos a favor y ninguno en blanco, queda integrada por el propio Xulio Fernández Alonso, Christian Caamaño Fernández, Eduardo Ruanova Davila, Francisco Xavier Rodríguez Martínez, Henrique Fernández Oliveira, Manuel Simón Graña, Marcos Paramos Riveiro, María García Gómez, Patricia Cabaleiro Conde, Raquel Pérez Fernández y Santiago Fernández Sanromán.
Durante la Asamblea, en la que participaron más de medio centenar de delegados y delegadas, se destacó la intensa actividad movilizadora y de negociación colectiva desarrollada en los últimos cuatro años, en especial en lo que tuvo que ver con la negociación del convenio provincial del metal y con la lucha en defensa del empleo y de las condiciones laborales en la automoción, sector en el que la CIG convocó la primera huelga de la historia de Galicia. Un período que estuvo marcado “por una fuerte ofensiva por parte del empresariado intentado recortar derechos laborales y precarizar las condiciones de trabajo, y por una fuerte represión tanto a nuestros delegados y delegadas como al conjunto de las personas trabajadoras”.
También se puso en valor el hecho de que la CIG-Industria se mantiene como la primera fuerza sindical en el sector a nivel comarcal, tanto en número de delegados y delegadas como en afiliación. En este sentido, uno de los objetivos que se fija la federación para los próximos cuatro años es continuar creciendo tanto en representación como en afiliación para reforzar los pilares básicos que sustentan el proyecto de la central sindical: asamblearismo, combatividad, solidaridad y unidad de clase. “Pero en un momento en el que la precariedad, la subcontratación y la fragmentación de la clase trabajadora exigen que el sindicalismo sea más útil y eficaz que nunca para dar respuesta a todas las luchas”.

