El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, destacó el “papel fundamental” de los medios de apoyo del Gobierno de España tanto en la prevención de los incendios forestales como en su combate. Después de recibir al gerente de Tragsa en la provincia, Pedro Álvarez, y al responsable del Equipo de Prevención Integral de los Incendios Forestales (EPRIF) de Pontevedra, Ricardo Arines, explicó que la EPRIF hizo un intenso trabajo preventivo durante el invierno y que la Unidad Militar de Emergencias (UME) fue decisiva para la extinción de 4 de los 7 incendios forestales declarados emergencia de nivel 2 en la provincia durante este verano.
“El Gobierno de España no tiene las competencias de ordenación del monte, ni de emergencias, ni de extinción, pero puso un amplio dispositivo de apoyo tanto en la faceta preventiva como en la de extinción y quien niega eso se comporta con una lamentable deslealtad institucional”, afirmó Losada, quien añadió que “una cosa es apoyar y otra cosa es suplir las disfunciones de la Administración competente”.
Durante la última campaña de invierno, entre noviembre de 2024 y abril de 2025, la EPRIF de Pontevedra planificó y colaboró 26 “incendios técnicos” para despejar de combustible vegetal 135 Hectáreas en los ayuntamientos de Arbo, Fornelos, Campo Lameiro, As Neves, Oia, A Lama, Mondariz, Pazos de Borbén, Tomiño, Lalín, Gondomar, A Cañiza, Agolada y Rodeiro. Además, coordinó un desbroce mecanizado de 9,5 Hectáreas en Crecente para proteger repoblaciones y masas de frondosas. Su balance de actividad incluye también cinco sesiones formativas preventivas en el Centro Forestal de Lourizán, en los IES Antón Alonso Ríos (Tomiño) y en el Día del Árbol en los distritos forestales XVII y XIX.
Abel Losada felicitó a la EPRIF por esta importante labor y recordó que todas estas actividades se hacen en coordinación con la Xunta de Galicia como Administración competente. El trabajo de la EPRIF se centra también en cuestiones como la elaboración de planes integrales de quemas controladas por montes o zonas concretas, así como la recopilación y análisis de los datos de los resultados, además de hacer propuestas de desbroces preventivos.
La EPRIF de Pontevedra fue creada en 2002, inicialmente con base en Ponteareas, pero desde 2023 asumió el reto de coordinar quemas controladas en toda la provincia por lo que se trasladó a la ciudad de Pontevedra.
Por otra parte, Abel Losada aplaudió el trabajo ingente de la UME en la provincia y en toda Galicia y subrayó que fue protagonista en la extinción de los incendios de A Cañiza, As Neves, Salceda de Caselas y Vilaboa. El subdelegado recordó que la base de la UME en León “cubre con rapidez todas las demandas que hace la Xunta de Galicia al declarar el nivel 2 en una emergencia”. El subdelegado insistió en que el Estado puso, durante esta ola de incendios, “todos los medios posibles y un poco más en un escenario muy complicado, agravado sin duda alguna, por las políticas de recortes de varias comunidades autónomas”. “Lo que no es comprensible”, añadió, “es recortar o dejar fondos para prevención sin gastar o tener motobombas paradas y luego cuando aparece el fuego, desviar la atención pidiéndole imposibles al Estado o a la Unión Europea”.
El subdelegado recordó también que la “Operación Centinela”, que consistió este año en el despliegue de 35 patrullas con soldados de la Brilat en los montes gallegos, no arrancó hasta el 15 de agosto porque así lo decidió la Xunta de Galicia. “La propia conselleira de Medio Rural dijo en julio en Pontevedra, cuando ya había importantes incendios activos, que no era necesario adelantar o ampliar el dispositivo militar; pocos días después el presidente Rueda reclamaba al Gobierno de España otros 500 soldados”.
Finalmente, Losada subrayó la “impagable” labor realizada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, muy especialmente la Guardia Civil, que estuvo “al pie del cañón” en todos y cada uno de los incendios detectados en esta provincia. “Me llena de orgullo escuchar a todos los vecinos afectados reconocer que los primeros en llegar y los últimos en marchar son los hombres y mujeres de la Guardia Civil”.

