El BNG ve en el desalojo de la Favec un “paso más en la represión” de Caballero contra el tejido vecinal de Vigo

El Bloque Nacionalista Galego considera el desalojo de la Federación de Asociaciones Vecinales Eduardo Chao (Favec) de su sede “un paso más en la represión” del alcalde, Abel Caballero, en contra del tejido vecinal de Vigo. El frente nacionalista expresa su “rotunda condena” ante la decisión del Gobierno local de expulsar del local de titularidad municipal que la Favec ocupa hace tres décadas en la Plaza de la Princesa, y que este viernes se hizo efectiva de manera definitiva.

“Es un gravísimo paso más en ese régimen de terror antidemocrático que impone el Gobierno de Caballero, reprimiendo con toda forma de violencia institucional aquellos colectivos, entidades y movimientos sociales que tienen la osadía de expresar sus opiniones, críticas o las reivindicaciones de los vecinos de Vigo”, cuestionó el portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, después de acompañar esta mañana a la directiva de la Favec en el desalojo.

Igrexas insistió en que esta decisión constituye un “evidente caso” de desviación de poder que motivó un recurso de reposición por parte del Bloque, desestimado por el Concello. “Este desalojo no responde a ninguna necesidad objetiva de espacio en dependencias municipales”, alertó el portavoz del BNG en relación a los argumentos del Gobierno local para resolver el convenio con la Favec, del que aún restaban años en vigor.

Para el frente nacionalista esta expulsión representa “un síntoma más de lo muy mal que le sentó a esta ciudad las mayorías absolutas de Abel Caballero”, acusando al alcalde de “confundir su mayoría temporal en el Pleno con una especie de dictadura plenipotenciaria donde él se coloca por encima de todo”.

Amenazas y coacciones

El portavoz del BNG recordó en ese sentido que este desalojo es el último episodio de “represión” contra la Favec por parte del Gobierno local, primero rompiendo la interlocución con la entidad, que agrupa casi 40 organizaciones vecinales de Vigo, y luego retirándole “sin justificación” todas las subvenciones municipales. Más allá, la Federación llevaba desde 2021 sin retornar a su sede en la Plaza de la Princesa por unas obras en el inmueble, a pesar de que los trabajos no afectaban a su local.

“Esta represión a golpe de amenazas y coacciones que padecen los colectivos de nuestra ciudad es un comportamiento más propio de la derecha reaccionaria que de un gobierno que se dice progresista”, afeó Igrexas, remarcando la idea de que “democracia es mucho más que votar cada cuatro años”.

“Democracia es respetar la pluralidad, el derecho de la ciudadanía a organizarse, a ejercer sus derechos fundamentales de asociación, de libre expresión, de trasladar sus opiniones incluso cuando discrepan con el Gobierno municipal”, defendió el portavoz del BNG, quien destacó que su primera militancia en el movimiento vecinal le aprendió una importante lección: “En democracia lo fundamental es escuchar, sobre todo a quién piensa diferente, algo a lo que el actual alcalde Abel Caballero es abiertamente alérgico”.