Delegadas y delegados de la CIG se concentraron esta mañana ante la Delegación del Gobierno, en A Coruña; de las subdelegaciones del Gobierno en Lugo, Ourense y Pontevedra, y en las oficinas del INSS, en Compostela, Ferrol y Vigo, para denunciar el nuevo recorte en la jubilación parcial, que supondrá otro retroceso de derechos más para la clase trabajadora. La movilización coincidió con la convalidación, en el Congreso de las y de los Diputados del Decreto de jubilación parcial.
El secretario general de la CIG, Paulo Carril, calificó de “oscurantista e ilegal” el proceso de negociación desarrollado en el “llamado diálogo social, fuera de los organismos oficiales de representación tripartita, sin respetar los derechos de representación de las centrales sindicales más representativas y mayoritarias, como la CIG”. Negociación que llevó a la firma, el pasado 19 de diciembre, del Gobierno español, junto con la Patronal, CCOO y UGT, del nuevo acuerdo de Pensiones.
Un acuerdo que la central sindical reclamó hoy que sea rechazado por el Congreso, mientras no contenga medidas como la recuperación del derecho a la jubilación parcial a los 61 años, para todas las personas trabajadoras y sectores; la jubilación a los 65 años y voluntaria a partir de los 35 años cotizados, reales o por aplicación de los coeficientes reductores, en determinadas profesiones; y el reconocimiento por ley y la mejora de los procedimientos para acceder a los coeficientes reductores, para anticipar la jubilación sin recortes y con todos los derechos.
Más recortes en las pensiones públicas
La CIG denuncia que este acuerdo se suma a los recortes en las pensiones públicas y al fomento de su privatización a través de los planes de pensión de empleo. “No le es suficiente con aumentar la edad de la jubilación a los 67 años y los años para el cálculo de la pensión a los 29 años”, dijo Carril.
“Vivimos en las reformas permanentes que penalizan la jubilación anticipada, fomentan tramposamente el retraso de la jubilación y hacen más graves las discriminaciones para acceder a la jubilación parcial, ya que solo determinados colectivos de personas trabajadoras pueden jubilarse, pero solo transitoriamente, a los 61 años”, añadió.
Una parte de este acuerdo, que fue aprobada por el Gobierno en el Decreto 11/2024 y estaba pendiente de validación en el Congreso de las y de los Diputados, contiene importantes recortes que acaban con la jubilación parcial.
En este sentido, Carril explicó que “toda vez que la jubilación con la reforma del 2011 se sitúa en los 67 años, tenemos que denunciar que no se restablece el derecho a la jubilación parcial a los 61 años para todas las personas trabajadoras, que se fue recortando en la reforma de las pensiones del 2011, 2013 y 2019”.
Junto a esto llamó la atención sobre el hecho de que, “ni siquiera se mantiene para los colectivos de personas trabajadoras de la industria manufacturera, que ya no podrán jubilarse a los 61 años desde el 31 de diciembre de 2029”.
Dependiendo de la voluntad de la empresa
Y no se garantiza el derecho de la persona trabajadora a la jubilación parcial porque sigue estando en la voluntad de la empresa acoger la solicitud. En este sentido, el secretario general de la CIG apuntó que “la aparente mejora de las condiciones a cumplir sobre porcentajes de bases de cotización, porcentaje de contratación indefinida en la empresa y demás, son en realidad medidas de endurecimiento y desincentivo para acogerse a ella”.
Explicó que el adelanto para acceder a la jubilación parcial a 3 años, antes 2 años, “no es avance real ninguno” porque siguen exigiéndose 33 años de cotización mínima, sin computar pagas extras ni coeficientes reductores. Además, durante el primer año, la jornada solo podrá reducirse entre un 20% y un 33%, para quien anticipe más de dos años el acceso a la jubilación.
Junto a esto subrayó que el calendario para acceder a la jubilación parcial ya estaba para el 2027 en los 63 o 65 según la vida laboral permitiera jubilarse a los 65 o 67 años respectivamente. Por eso aseguró que “no podemos callar que impongan por la puerta de atrás una nueva reforma que tiene recortes de derechos y sigue sin dar solución a las reivindicaciones que, desde hace años, venimos reclamando en muchos de estos sectores de actividad y puestos de trabajo en los que estamos condenados a prolongar la vida laboral en actividades penosas y de gran esfuerzo físico y psíquico”.
Carril tiene claro que “no se puede seguir en la injusticia de prolongar la vida laboral, impidiendo llegar a la jubilación en condiciones de poder disfrutarla”. Como tampoco “no se puede seguir negando la entrada de la gente joven al mundo del trabajo, cronificando la emigración y el paro juvenil entre los y las menores de 25 años, siendo el Estado español el que tiene mayor porcentaje de desempleo juvenil de Europa”.

